De las Smart Cities a las Smart Communities

A lo largo de las últimas décadas el tamaño de las ciudades ha crecido exponencialmente y algunas proyecciones vaticinan que en el año 2050, dos tercios de la población mundial vivirá en urbes. Sin embargo, aunque en menor escala, no se trata de un fenómeno actual. Si retrocedemos hasta al IV milenio a. C. podemos observar como la aparición de las primeras ciudades en Mesopotamia no fue más que el resultado de una serie de cambios económicos y sociales que llevaron a las comunidades locales a concentrarse en centros de mayor tamaño.

Este nuevo escenario, supone un importante reto para las administraciones, ya que un rápido crecimiento urbanístico obliga también a ofrecer respuestas rápidas en ámbitos como la ordenación territorial, la gestión de activos, el préstamo de servicios públicos, la seguridad, … y todo ello tratando de evitar desequilibrios que generen problemas relacionados con la insostenibilidad ambiental, la desigualdad, o la pobreza. En definitiva, pone en relieve la necesidad de llevar a cabo una transición urgente hacia un nuevo modelo de organización de las ciudades.

Es en este marco donde surge el concepto de “Ciudad Inteligente” o “Smart City”, como una nueva filosofía de desarrollo urbano, sustentado en la aplicación de la tecnología, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad y​ de responder adecuadamente a las necesidades básicas de instituciones, empresas, y de los propios habitantes, tanto en el plano económico, como en los aspectos operativos, sociales y ambientales.

Sin embargo, poco a poco este tipo de proyectos se ha ido diversificando y ciudades de distinto tamaño se han ido sumando a esta tendencia, ya que, aunque la población es un factor importante, no ha de ser determinante en la articulación de un territorio y por tanto para que ciudades o municipios más pequeños (espacios no metropolitanos) queden excluidos en su proceso de conversión hacia espacios inteligentes.

Por ello, podemos hablar de una evolución de los proyectos Smart que permite llevar estos nuevos paradigmas de diseño urbano a todo tipo de localidades y municipios con el fin de promover y desarrollar “Comunidades Inteligentes”.

 

La peculiaridad española

España es un buen ejemplo de diversidad urbana, ya que, pese a que el 80% de su población reside en espacios urbanos, su distribución es muy heterogénea.

Esta realidad geográfica se constata perfectamente en la evolución que el fenómeno “Smart City” ha tenido en España desde la fundación de la Red Española de Ciudades Inteligentes en el año 2011, por entonces conformada en más de un 90% por capitales provinciales. Hasta el momento actual, en el que existen un total de 79 miembros, con ayuntamientos de tipología y tamaño muy diverso (próximos a grandes ciudades, zonas turísticas, etc.).

Además, hay que añadir el apoyo económico que desde la Unión Europea se lleva a cabo sobre poblaciones de menor tamaño, con el fin de impulsar su proceso de conversión en “Smart Cities, a través de programas como la Estrategia DUSI, que busca financiar medidas en favor de un desarrollo urbano sostenible.

 

Evolución de los proyectos Smart

En un principio y dado su carácter innovador, los proyectos de ciudades inteligentes han sido liderados e impulsados por grandes compañías tecnológicas. Sin embargo y a medida que este fenómeno se ha ido extendiendo, su concepción se ha diversificado y adaptando a las características geográficas, culturales, sociales e históricas de cada lugar.

Así, hoy es imposible concebir un único modelo de ciudad y en su lugar están siendo las propias ciudades las que, poco a poco, toman el liderazgo para ir adaptando la tecnología a sus propias iniciativas de sostenibilidad.

Al margen del distinto grado de madurez de los proyectos Smart, lo que parece claro es que la tecnología es el camino a seguir para alcanzar el objetivo de construir una comunidad inteligente.

Y tan importante como decidir qué piezas tecnológicas han de utilizarse en los procesos que rigen la ciudad, es conseguir que todas ellas trabajen de forma conjunta. Por ello, es fundamental implementar un sistema de información que integre toda esta tecnología y que además permita:

  • Realizar análisis científicos de los datos con el fin de tomar la mejor decisión posible ante un problema.
  • Obtener información en tiempo real sobre lo qué está ocurriendo en cada momento.
  • Conectarse con todas las fuentes de información disponibles, ya sean tecnológicas, humanas, etc.

El papel de los GIS en los proyectos Smart

También hay que añadir un parámetro fundamental: todo lo que ocurre en una comunidad, sucede en un lugar determinado y por lo tanto es susceptible de ser analizado espacialmente.

Todo esto nos lleva a reivindicar a los Sistemas de Información Geográfica (GIS), como la solución tecnológica más idónea para articular los proyectos “Smart”, ya que, por un lado, van a permitir la conexión entre personas, procesos, datos y tecnología; y por otro, habilitan el componente espacial en las comunidades.

 

La clave en este punto está en la concepción que el GIS ha de tener en la gestión de las Smart Communities, ya que un nuevo modelo de ciudad requiere a su vez de un nuevo modelo GIS que cumpla con todo lo anterior y que además se sustente en aspectos como:

  • La capacidad de involucrar a las personas con la tecnología.
  • La versatilidad, con el fin de poder adaptarse a los continuos cambios existentes en el mundo actual.
  • La interoperabilidad, para así poder comunicarse con otros sistemas (sistema de sistemas).

Este nuevo paradigma es lo que conocemos como WebGIS.

El paradigma WebGIS

La Plataforma ArcGIS habilita el WebGIS en todo tipo de sectores: ingenierías, medio ambiente, telecomunicaciones, etc. y, por supuesto, también en la Administración Local. De este modo ayuda a los ayuntamientos a implantar sus estrategias Smart a través de una solución completa, abierta a otras tecnologías y versátil para adaptarse a las características específicas de cada comunidad, permitiendo:

  • Gestionar y analizar datos en tiempo real procedentes de distintas fuentes de información. Obteniendo así una visión de lo que está ocurriendo en cada momento.
  • Tomar decisiones respaldadas por el análisis científico de los datos que ofrecen sus herramientas.
  • Fomentar la colaboración entre distintas áreas y departamentos a través de aplicaciones y portales web.
  • Personalizar y extender la funcionalidad de la Plataforma a través de herramientas de desarrollo: constructores de aplicaciones, APIs, SDKs,…
  • Interactuar con la comunidad, promoviendo la transparencia y el emprendimiento en base a una difusión eficiente de la información (por ejemplo, a través de Story Maps y portales Open Data).

La Plataforma ArcGIS es una solución para las “Smart Comunities” del presente y además se encuentra en continua evolución. Así, si antes comentábamos como algunos autores otorgan a los ciudadanos un papel fundamental en el diseño y planificación de las ciudades del futuro (Proyectos Smart Cities 3.0). Esri ha materializado ya esta tendencia en una realidad tecnológica a través del producto ArcGIS Hub, que permite promover iniciativas en las que la ciudadanía adquiere el papel protagonista.

Con ArcGIS Hub, Esri vuelve a situarse en la vanguardia tecnológica de las “Smart Communities” proporcionando a las Administraciones Públicas una plataforma de participación bidireccional que conecta al gobierno y a los ciudadanos.

ArcGIS Hub fue presentado el pasado mes de julio en la Conferencia de Usuarios de Esri, puedes ver su puesta en escena a través de este enlace y muy pronto hablaremos en detalle del producto en un nuevo post de este blog.

 

Autor: Federico López, Analista GIS del Dpto. de Preventas de Esri España.

 

Te invitamos los días 25 y 26 de octubre a la Conferencia Esri España 2017 en Madrid, para que conozcas las últimas novedades Esri para Smart Communities, así como otros productos y tendencias de la plataforma ArcGIS. ¡Ven al mayor evento de tecnología geoespacial de España! Te esperamos.

 

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